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| Texto - Las joyas - Guy de Maupassant |
Las joyasGuy de Maupassant El señor Lantín la conoció en una reunión que hubo en casa del subjefe de su oficina, y el amor lo envolvió como una red. Era hija de un recaudador de contribuciones de provincia muerto años atrás, y había ido a París con su madre, la cual frecuentaba a algunas familias burguesas de su barrio, con la esperanza de casarla. Dos mujeres pobres y honradas, amables y tranquilas. La muchacha parecía ser el modelo de la mujer honesta, como la soñaría un joven prudente para confiarle su porvenir. Su hermosura plácida ofrecía un encanto angelical de pudor, y la imperceptible sonrisa, que no se borraba de sus labios, parecía un reflejo de su alma. Todo el mundo cantaba sus alabanzas; cuantos la conocieron repetían sin cesar: “Dichoso el que se la lleve; no podría encontrar cosa mejor”. Lantín, entonces oficial primero de negociado en el Ministerio del Interior, con tres mil quinientos francos anuales de sueldo, la pidió por esposa y se casó con ella. Fue verdaderamente feliz. Su mujer administraba la casa con tan prudente economía, que aparentaba vivir hasta con lujo. Le prodigó a su marido todo género de atenciones, delicadezas y mimos: era tan grande su encanto, que a los seis años de haberla conocido, él la quería más aún que al principio. Solamente le desagradaba que se aficionase con exceso al teatro y a las joyas falsas. Sus amigas, algunas mujeres de modestos empleados, le regalaban con frecuencia localidades para ver obras aplaudidas y hasta para algún estreno; y ella compartía esas diversiones con su marido, al cual fatigaban horriblemente, después de un día de trabajo. Por fin, para librarse de trasnochar, le rogó que fuera con alguna señora conocida, que pudiese acompañarla cuando acabase la función. Ella tardó mucho en ceder, juzgando inconveniente la proposición de su marido; pero, al fin, se decidió a complacerlo, y él se alegró muchísimo. Su afición al teatro despertó bien pronto en ella el deseo de adornarse. Su atuendo era siempre muy sencillo, de buen gusto y modesto; su gracia encantadora, su gracia irresistible, suave, sonriente, adquiría mayor atractivo con la sencillez de sus trajes; pero cogió la costumbre de prender en sus orejas dos trozos de vidrio, tallados como brillantes, y llevaba también collares de perlas falsas, pulseras de oro falso y peinetas adornadas con cristales de colores, que imitaban piedras finas. Disgustado por aquella inconveniente afición al oropel, su marido le decía con frecuencia: -Cariño, la que no puede comprar joyas verdaderas no debe lucir más adornos que la belleza y la gracia, que son las mejores joyas. Pero ella, sonriendo dulcemente, contestaba: -¿Qué quieres? Me gusta, es un vicio. Ya sé que tienes razón; pero no puedo contenerme, no puedo. ¡Me gustan mucho las joyas! Y hacía rodar entre sus dedos los collares de supuestas perlas; hacía brillar, deslumbradores, los cristales tallados, mientras repetía: -Observa qué bien hechos están; parecen finos. Él sonreía diciendo: -Tienes gustos de gitana. Algunas veces, por la noche, mientras estaban solos junto a la chimenea, sobre la mesita donde tomaban el té, colocaba ella la caja de tafilete donde guardaba la “pacotilla”, según la expresión de Lantín, y examinaba las joyas con atención, apasionándose como si gozase un placer secreto y profundo. Se obstinaba en ponerle un collar a su marido para echarse a reír y exclamar: -¡Qué mono estás! Luego, arrojándose en sus brazos, lo besaba locamente. Una noche de invierno, al salir de la Ópera, ella sintió un estremecimiento de frío. Por la mañana tuvo tos; y ocho días más tarde murió, de una pulmonía. Lantín se entristeció de tal modo, que por poco lo entierran también. Su desesperación fue tan grande que sus cabellos encanecieron por completo en un mes. Lloraba día y noche, con el alma desgarrada por un dolor intolerable, acosado por los recuerdos, por la voz, por la sonrisa, por el perdido encanto de su muerta. El tiempo no calmaba su amargura. Muchas veces, en las horas de oficina, mientras sus compañeros se agrupaban para comentar los sucesos del día, se le llenaban de agua los ojos y, haciendo una mueca triste, comenzaba a sollozar. Había mantenido intacta la habitación de su compañera, y se encerraba allí, diariamente, para pensar; todos los muebles, y hasta sus trajes, continuaban en el mismo lugar, como ella los había dejado. Pero la vida se le hizo dificultosa. El sueldo, que manejado por su mujer bastaba para todas las necesidades de la casa, era insuficiente para él solo, y se preguntaba con estupor cómo se las había arreglado ella para darle vinos excelentes y manjares delicados, que ya no era posible adquirir con sus modestos recursos. Contrajo algunas deudas y, al fin, una mañana, ocho días antes de acabar el mes, faltándole dinero para todo, pensó vender algo. Y acaso por ser lo que le había producido algún disgusto, decidió desprenderse de la “pacotilla”, a la que le guardaba aún cierto rencor, porque su vista le amargaba un poco el recuerdo de su mujer. Rebuscó entre las muchas joyas de su esposa -la cual hasta los últimos días de su vida estuvo comprando, adquiriendo casi cada tarde una joya nueva-, y por fin se decidió por un hermoso collar de perlas que podía valer muy bien -a juicio de Lantín- dieciséis o diecisiete francos, pues era muy primoroso, a pesar de ser falso. Se lo metió en el bolsillo y, de camino para el Ministerio, siguiendo los bulevares, buscó una joyería cualquiera. Entró en una, bastante avergonzado de mostrar así su miseria, yendo a vender una cosa de tan poco precio. -Caballero -le dijo al comerciante-, quisiera saber lo que puede valer esto. El joven tomó el collar, lo examinó, le dio vueltas, lo tanteó, cogió una lente, llamó a otro dependiente, le hizo algunas indicaciones en voz baja, puso la joya sobre el mostrador y la miró de lejos, para observar el efecto. Lantín, molesto por aquellas prevenciones, se disponía a exclamar: “¡Oh, ya sé que no vale nada!”, cuando el comerciante dijo: -Caballero, esto vale de doce a quince mil francos; pero no puedo adquirirlo sin conocer su procedencia. El viudo abrió unos ojos enormes y se quedó con la boca abierta. Por fin, balbució: -¿Está usted seguro?… El otro, atribuyendo a otra causa la sorpresa, añadió secamente: -Puede ver si alguien se lo paga mejor; para mí, vale sólo quince mil francos. Lantín, completamente idiota, recogió el collar y se fue, obedeciendo a un deseo confuso de reflexionar a solas. Pero, en cuanto se vio en la calle, estuvo a punto de soltar la risa, pensando: “¡Imbécil! ¡Imbécil! Si le hubiese cogido la palabra… ¡Vaya un joyero, que no sabe distinguir lo bueno de lo falso!” Y entró en otra joyería de la calle de la Paz. En cuanto vio la joya, el comerciante dijo: -¡Ah, caramba! Conozco muy bien este collar; ha salido de esta casa. Lantín, desconcertado, preguntó: -¿Cuánto vale? -Caballero, yo lo vendí en veinticinco mil francos y se lo compraré en dieciocho mil, cuando me indique, para cumplir las prescripciones legales. ¿Cómo ha llegado a su poder? Esta vez el señor Lantín tuvo que sentarse, anonadado por la sorpresa: -Examínelo… examínelo usted detenidamente, ¿no es falso? -¿Quiere usted darme su nombre, caballero? -Sí, señor; me llamo Lantín, estoy empleado en el Ministerio del Interior y vivo en la calle de los Mártires, en el número 16. El comerciante abrió sus libros, buscó y dijo: -Este collar fue enviado, en efecto, a la señora de Lantín, calle de los Mártires, número 16, en julio de 1878. Los dos hombres se miraron fijamente; el empleado, estúpido por la sorpresa; el joyero, creyendo estar ante un ladrón. El comerciante dijo: -¿Accede a depositar esta joya en mi casa durante veinticuatro horas nada más, y mediante recibo? Lantín balbució: -Si, sí; ya lo creo. Y salió doblando el papel, que guardó en un bolsillo. Luego cruzó la calle, anduvo hasta notar que había equivocado su camino, volvió hacia las Tullerías, pasó el Sena, vio que se equivocaba de nuevo, y retrocedió hasta los Campos Elíseos, sin ninguna idea clara en la mente. Se esforzaba, queriendo razonar, comprender. Su esposa no pudo adquirir un objeto de tanto valor… De ningún modo… Luego ¡era un regalo! ¡Un regalo! Y ¿de quién? ¿Por qué? Se detuvo y quedó inmóvil en medio del paseo. La horrible duda lo asaltó. ¿Ella?… ¡Y todas las demás joyas también serían regalos! Le pareció que la tierra temblaba, que un árbol se le venía encima y, tendiendo los brazos, se desplomó. Recobró el sentido en una farmacia adonde los transeúntes que lo recogieron lo habían llevado. Hizo que lo condujeran a su casa y no quiso ver a nadie. Hasta la noche lloró desesperadamente, mordiendo un pañuelo para no gritar. Luego se fue a la cama, rendido por la fatiga y la tristeza, y durmió con sueño pesado. Lo despertó un rayo de sol, y se levantó despacio, para ir a la oficina. Era muy duro trabajar después de semejantes emociones. Recordó que podía excusarse con su jefe, y le envió una carta. Luego pensó que debía ir a la joyería y lo ruborizó la vergüenza. Se quedó largo rato meditabundo; no era posible que se quedara el collar sin recoger. Se vistió y salió. Hacía buen tiempo; el cielo azul, alegrando la ciudad, parecía sonreír. Dos transeúntes ociosos andaban sin rumbo, lentamente, con las manos en los bolsillos. Lantín pensó, al verlos: “Dichoso el que tiene una fortuna. Con el dinero pueden acabarse todas las tristezas; uno va donde quiere, viaja, se distrae… ¡Oh! ¡Si yo fuese rico!” Sintió hambre, no había comido desde la antevíspera. Pero no llevaba dinero, y volvió a ocuparse del collar ¡Dieciocho mil francos! ¡Era un buen tesoro! Llegó a la calle de la Paz y comenzó a pasearse para arriba y para abajo, por la acera frente a la joyería. ¡Dieciocho mil francos! Veinte veces fue a entrar; y siempre se detenía, avergonzado. Pero tenía hambre, un hambre atroz, y ningún dinero. Por fin se decidió, bruscamente; atravesó la calle y, corriendo, para no darse tiempo de reflexionar, se precipitó en la joyería. El dueño se apresuró a ofrecerle una silla, sonriendo con finura. Los dependientes miraban a Lantín de reojo, procurando contener la risa que les retozaba en el cuerpo. El joyero dijo: -Caballero, ya me informé. Si usted acepta mi proposición, puedo entregarle ahora mismo el precio de la joya. El empleado balbució: -Sí, sí; claro. El comerciante sacó de un cajón dieciocho billetes de mil francos y se los entregó a Lantín, quien firmó un recibo y los guardó en el bolsillo con mano temblorosa. Cuando ya se iba, se volvió hacia el joyero, que sonreía, y le dijo, bajando los ojos: -Tengo… aún… otras joyas que han llegado hasta mí por el mismo conducto, ¿le convendría comprármelas? El comerciante respondió: -Sin duda, caballero. Uno de los dependientes se vio obligado a salir de la tienda para soltar la carcajada; otro se sonó con fuerza; pero Lantín, impasible, colorado y grave, prosiguió: -Voy a traérselas. Y cogió un coche para ir a buscar las joyas. Al volver a la joyería, una hora después, no se había desayunado aún. Comenzaron a examinar los objetos, pieza por pieza, tasándolos uno a uno. Casi todos eran de la misma casa. Lantín discutía ya los precios, enfadándose, y exigía que le mostraran los comprobantes de las facturas, hablando cada vez más recio, a medida que la suma aumentaba. Los dos solitarios valían veinticinco mil francos; los broches, sortijas y medallones, dieciséis mil; un aderezo de esmeraldas y zafiros, catorce mil; las pulseras, treinta y cinco mil; un solitario, colgante de una cadena de oro, cuarenta mil; y ascendía todo a ciento noventa y seis mil francos. El comerciante dijo con sorna: -Esto es de una persona que debió de emplear sus economías en joyas. Lantín repuso, gravemente: -Cada cual emplea sus ahorros a su gusto. Y se fue, habiendo convenido con el joyero que, al día siguiente, comprobarían la tasación. Cuando estuvo en la calle, miró la columna Vendóme, y sintió deseos de gatear por ella como si le pareciese una cucaña. Se sentía ligero, con ánimo para saltar por encima de la estatua del emperador, puesta en lo alto. Almorzó en el restaurante más lujoso y bebió vino de a veinte francos la botella. Después tomó un coche para que lo llevase al bosque, y miraba despreciativamente a los transeúntes, con ganas de gritar: “¡Soy rico! ¡Tengo doscientos mil francos!” Se acordó de su oficina y se hizo conducir al Ministerio. Entró en el despacho de su jefe y le dijo con desenvoltura: -Vengo a presentar mi dimisión, porque acabo de recibir una herencia de trescientos mil francos. Luego fue a estrechar la mano de sus compañeros, y les dio cuenta de sus nuevos planes de vida. Por la noche comió en el café Inglés, el más caro. Viendo junto a él a un caballero, que le pareció distinguido, no pudo resistir la tentación de referirle, con mucha complacencia, que acababa de heredar cuatrocientos mil francos. Por primera vez en su vida, no se aburrió en el teatro y pasó toda la noche con mujeres. Se volvió a casar al medio año. La segunda mujer -verdaderamente honrada- tenía un carácter insoportable y lo hizo sufrir mucho. FIN Texto extrído de Las joyas |
| 🟠 Actividades de Lectura, Escritura y Reflexión Gramatical 1 | ||||||
I. Sistematización y Rastreo (Estilo A)Consigna 1: Estructura narrativa y relaciones de causa Recordá que una narración se estructura en situación inicial, conflicto y desenlace, y que los hechos ocurren por una causa determinada. A. Ordená del 1 al 4 los siguientes hechos del cuento: [ ] El señor Lantin descubre que las joyas son auténticas y se vuelve millonario.
B. Marcá con una X cuál es la causa explícita por la que el señor Lantin decide vender el primer collar: [ ] a) Quería viajar por el mundo y necesitaba efectivo.
Consigna 2: Autor y Narrador Recordá que el "autor" es la persona real que escribe el texto (Guy de Maupassant), mientras que el "narrador" es la voz inventada por el autor para contar la historia. Marcá con una X qué tipo de narrador está presente en "Las joyas" y luego transcribí una breve oración del texto que lo demuestre:
II. Lectura CríticaConsigna 3: Sentimientos de los personajes Recordá que los personajes atraviesan distintos estados de ánimo a medida que los conflictos de la historia avanzan. Uní con flechas el momento de la historia con el sentimiento principal del señor Lantin:
Consigna 4: La ironía literaria Recordá que la ironía es un recurso donde sucede lo contrario de lo que se espera o de lo que aparenta ser, generando sorpresa o crítica. El cuento termina con esta frase sobre su segunda esposa: Marcá con una X por qué este final es irónico:
Consigna 5: Cosmovisión y sociedad Recordá que la cosmovisión es la forma en que el texto muestra los valores de una sociedad. En este caso, critica la importancia de las apariencias y el dinero en la burguesía. Elegí y marcá con una X la actitud de Lantin que mejor demuestra cómo el dinero cambia sus valores morales de un momento a otro:
III. Producción y NormativaConsigna 6: Correlación verbal en la narración Recordá que para narrar en el pasado usamos el Pretérito Perfecto Simple para acciones terminadas (ej: "vendió") y el Pretérito Imperfecto para descripciones o acciones durativas (ej: "era", "amaba"). Leé el siguiente fragmento y subrayá los verbos. Luego, clasificalos en el cuadro de abajo (escribí dos en cada columna):
Consigna 7: Voz Activa y Voz Pasiva Recordá que en la Voz Pasiva, el sujeto recibe la acción en lugar de realizarla. Sirve para darle más importancia al objeto que a la persona. Transformá la siguiente oración de voz activa a voz pasiva completando los espacios en blanco:
Consigna 8: Sintaxis compleja Recordá que las oraciones subordinadas dependen de una oración principal y suelen introducirse con pronombres relativos como "que", "quien" o "donde". Uní estas dos oraciones simples formando una sola oración compleja. Usá el pronombre "que" para evitar repetir "la esposa".
Consigna 9: Análisis sintáctico Recordá que el Sujeto es la persona, animal o cosa que realiza la acción, y el Predicado es la acción que se realiza (el verbo y sus modificadores). Leé la siguiente oración: "El desesperado viudo descubrió la terrible verdad." A. Separá la oración en Sujeto y Predicado usando corchetes [ ].
B. Marcá con una X cuál es el Núcleo del Sujeto (el sustantivo principal): [ ] desesperado [ ] viudo [ ] descubrió Consigna 10: Cohesión mediante pronombres Recordá que los pronombres sirven para reemplazar sustantivos y evitar repeticiones innecesarias en un texto. Leé la siguiente frase: "El joyero tomó los collares. Él los examinó con una lupa." Marcá con una X a qué sustantivos reemplazan las palabras destacadas: [ ] "Él" reemplaza a joyero / "los" reemplaza a lupa.
Consigna 11: Resolución de Ambigüedad Recordá que la ambigüedad ocurre cuando una oración está mal construida y puede entenderse de dos maneras diferentes. Leé la oración: "Lantin vio al joyero con el collar." (¿Quién tenía el collar en la mano, Lantin o el joyero?). Reescribí la oración completando estas dos opciones para que no haya dudas:
Consigna 12: Producción escrita guiada Recordá que antes de redactar un texto es necesario planificar su estructura y usar los signos de puntuación correspondientes. Vas a escribir un breve párrafo (tres o cuatro oraciones) en el que Lantin cuenta cómo se sintió al salir de la joyería por primera vez. Para empezar, elegí uno de los siguientes conectores para iniciar tu texto y marcalo con una X. Luego, escribí tu texto a continuación. [ ] a) En primer lugar... [ ] b) De repente... [ ] c) Sin embargo... Escribí tu párrafo acá: |
| 🟣 Actividades de Lectura, Escritura y Reflexión Gramatical 2 | ||||||||||||
1. Sistematización y Rastreo (Estilo A)Consigna 1: Estructura narrativa y relaciones lógicas Numerá del 1 al 5 los siguientes hechos del relato según su orden cronológico. Luego, explicá brevemente de forma escrita cuál es la causa principal que empuja al señor Lantin a vender el primer collar. [ ] El señor Lantin descubre que la colección completa de su difunta esposa vale una inmensa fortuna.
Consigna 2: Posicionamiento del narrador Determiná el tipo de narrador del cuento (omnisciente, protagonista o testigo). A continuación, extraé y transcribí una cita textual del relato que justifique de manera contundente tu elección. Consigna 3: Polifonía y voces textuales Rastreá en el texto el momento en que el protagonista interactúa por primera vez con un joyero. Explicá cómo introduce el narrador la voz del joyero (indicá si se utiliza estilo directo o indirecto) y mencioná qué información fundamental aporta esa voz al desarrollo del conflicto. 2. Lectura CríticaConsigna 4: Evolución psicológica del personaje Analizá los cambios en el estado de ánimo del protagonista a lo largo del relato. Describí cómo se siente Lantin y qué actitudes adopta en los siguientes tres momentos clave: a) Durante los años de convivencia con su primera esposa.
Consigna 5: Análisis de la ironía literaria El cuento cierra con la siguiente descripción referida a la segunda esposa de Lantin: "Se volvió a casar al medio año. La segunda mujer -verdaderamente honrada- tenía un carácter insoportable y lo hizo sufrir mucho.". Explicá detalladamente dónde reside la ironía de este final, estableciendo una comparación y un contraste directo con su primer matrimonio. Consigna 6: Cosmovisión y crítica social A partir de los acontecimientos de la trama, analizá la cosmovisión burguesa sobre el dinero y las apariencias. Explicá cómo cambia la actitud moral de Lantin y su vínculo con el trabajo una vez que obtiene la suma millonaria. ¿Qué crítica a la sociedad de su época sugiere el autor mediante este cambio de comportamiento? 3. Producción y NormativaConsigna 7: Correlación verbal en la narración Leé el siguiente fragmento adaptado del cuento y conjugá los verbos entre paréntesis empleando el Pretérito Perfecto Simple o el Pretérito Imperfecto del Modo Indicativo, según corresponda a las reglas de la narración en pasado: "Lantin (adorar) ______________ a su esposa de manera incondicional. Ella (tener) ______________ solo dos defectos: la costumbre de ir al teatro y el gusto por las joyas falsas. Una fría noche de invierno, ella (regresar) ______________ temblando a su casa y a los pocos días (fallecer) ______________." Consigna 8: Cohesión gramatical mediante pronombres Reescribí el siguiente párrafo eliminando las repeticiones innecesarias. Para lograrlo, utilizá los pronombres adecuados (personales, posesivos, demostrativos) y omití los sujetos cuando no sean necesarios (elipsis): "Lantin tomó el collar brillante. Lantin llevó el collar brillante al joyero. El joyero miró el collar brillante con atención y el joyero le ofreció a Lantin una fortuna." Consigna 9: Análisis sintáctico oracional Realizá el análisis sintáctico completo de la siguiente oración. Delimitá Sujeto y Predicado, e identificá sus respectivos núcleos (Núcleo del Sujeto y Núcleo Verbal): El viudo desconsolado lloró en su habitación oscura. Consigna 10: Transformación a Voz Pasiva Transformá las siguientes oraciones de la Voz Activa a la Voz Pasiva. Subrayá el complemento agente en las oraciones resultantes: a) El experto joyero examinó las piedras preciosas minuciosamente. b) El sorprendido protagonista cobró una suma inmensa de dinero. Consigna 11: Oraciones subordinadas Uní los siguientes pares de oraciones simples para formar una sola oración compleja utilizando el pronombre relativo "que" o "quien". Realizá los cambios de redacción que consideres necesarios para mantener la coherencia: a) Lantin se casó por segunda vez con una mujer. La mujer lo hizo sufrir mucho. b) El collar familiar era completamente auténtico. El collar familiar valía miles de francos. Consigna 12: Resolución de ambigüedad sintáctica Leé la siguiente oración ambigua extraída de un borrador de análisis del cuento: "Lantin vio al joyero examinando un anillo." (En esta estructura, no queda claro si quien estaba examinando el anillo era Lantin o el joyero). Reescribí la oración de dos formas distintas para eliminar la ambigüedad:
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| 🟢 Actividades de Lectura, Escritura y Reflexión Gramatical 2 | ||||||||||||||||||||||||
1. Comprensión y Sistematización del Relato (Estilo A)Consigna 1: Indicios y causalidad en la estructura narrativa La estructura del relato presenta un giro inesperado, pero el autor siembra pistas sutiles desde el inicio. Rastréa en la primera parte del texto dos indicios (descripciones, acciones o dichos de la esposa) que adelanten, retrospectivamente, el verdadero origen de las joyas. Copiá las citas textuales y fundamentá por qué constituyen un anticipo del desenlace. Consigna 2: Focalización y sorpresa narrativa Analizá el tipo de narrador del cuento. ¿De qué manera el nivel de conocimiento del narrador (lo que decide mostrar y lo que decide ocultar sobre la vida oculta de la esposa) es indispensable para que el lector experimente la misma sorpresa que el señor Lantin? Justificá tu respuesta. Consigna 3: Polifonía y quiebre del orden En la primera visita a la joyería, se produce una disrupción en la realidad del protagonista a través del diálogo. Transcribí el pasaje exacto donde la voz del joyero le revela la verdad a Lantin. Luego, explicá cómo interactúan las dos voces (la seguridad del comerciante frente a la negación del esposo) y determiná si el narrador emplea el estilo directo o indirecto para introducir la voz del experto. 2. Lectura Crítica e Interpretación Consigna 4: Análisis profundo de la ironía literaria El cuento concluye con la siguiente afirmación exacta: "Se volvió a casar al medio año. La segunda mujer -verdaderamente honrada- tenía un carácter insoportable y lo hizo sufrir mucho." Redactá un párrafo analizando la ironía estructural que encierra esta resolución. En tu argumentación, debés establecer un contraste explícito entre los conceptos de "verdad / mentira" y "felicidad / sufrimiento" presentes en ambos matrimonios del protagonista. Consigna 5: Cosmovisión burguesa y valores morales Analizá críticamente la cosmovisión sobre el dinero que propone el texto. ¿Cómo se transforma el sistema de valores y la moralidad del señor Lantin a partir del momento en que recibe el capital por los collares? Justificá tu postura analizando su comportamiento posterior frente a sus conocidos y en sus gastos. Consigna 6: Evolución psicológica y quiebre emocional Describí minuciosamente la evolución psicológica de Lantin desde la muerte repentina de su esposa hasta el momento en que se desmaya en la calle. ¿Qué factores internos y externos desencadenan el quiebre absoluto de su luto? Exigencia: Tu respuesta debe fundamentarse en las emociones explícitas que el texto menciona. Consigna 7: Elipsis narrativa El texto utiliza elipsis (omisión de un período de tiempo en la narración) para acelerar la historia. Identificá el momento en que se produce la elipsis más extensa luego de que el protagonista enviuda y sufre necesidades económicas. ¿Qué efecto de lectura logra el autor al comprimir ese tiempo de miseria antes del hallazgo de las joyas? 3. Producción Escrita y Reflexión Normativa Consigna 8: Correlación verbal y conectores Redactá un párrafo de entre 5 y 8 líneas narrando el instante exacto en que Lantin comprende que toda su vida matrimonial fue una farsa. Restricción creativa: Debés utilizar exclusivamente el Pretérito Pluscuamperfecto (ej: había creído) para referirte al pasado con su esposa, y el Pretérito Perfecto Simple (ej: comprendió) para sus acciones en la joyería. Subrayá al menos tres conectores temporales o causales que estructuren el texto. (En hoja aparte) Consigna 9: Sintaxis compleja (Subordinadas) A partir de las siguientes oraciones simples, construí una única oración compleja y cohesionada. Para lograrlo, debés incluir obligatoriamente un pronombre relativo (que/quien) que introduzca una proposición subordinada adjetiva.
Consigna 10: Resolución de ambigüedad sintáctica Leé la siguiente oración ambigua redactada por un alumno que analizó el cuento: "Lantin observó al joyero examinando la piedra preciosa." (No queda claro quién realizaba la acción de examinar: ¿Lantin o el joyero?). Reescribí la oración de dos maneras estructuralmente diferentes y precisas para resolver la ambigüedad: A. Una opción donde quede absolutamente claro que es el joyero quien examina la piedra. B. Una opción donde quede absolutamente claro que es Lantin quien examina la piedra. Consigna 11: Cohesión gramatical y análisis oracional Leé la siguiente construcción: " El joyero tomó el collar de diamantes, lo examinó con detenimiento y le ofreció a Lantin una fortuna por él." A. Marcá con corchetes el Sujeto y el Predicado de la oración completa. B. Explicá analíticamente a qué referente textual alude cada uno de los pronombres destacados en negrita y por qué este recurso de sustitución pronominal es fundamental para la progresión del texto. Consigna 12: Transformación a Voz Pasiva y expansión narrativa Transformá a Voz Pasiva la siguiente oración en Voz Activa extraída de la trama: "El joyero entregó la inmensa suma de dinero al protagonista." A continuación, basándote en la estructura pasiva que creaste, redactá un breve monólogo interior (en primera persona) en el que Lantin intente justificar ante sí mismo por qué acepta ese dinero, a pesar de su origen inmoral. |
| 🟣 express - Multiple choice |
1. Comprensión Lectora y RastreoConsigna 1. Ordená cronológicamente los siguientes hechos de la historia, enumerándolos del 1 al 5: [ ] El joyero le confirma a Lantin que los diamantes son auténticos y valen una fortuna.
Consigna 2. Marcá con una X la causa explícita por la que el señor Lantin se queda sin dinero a los seis meses de enviudar: [ ] A) Su esposa había dejado múltiples deudas secretas en las joyerías de la ciudad.
Consigna 3. Identificá la polifonía. Leé el siguiente fragmento del cuento: "—Señor —dijo el joyero—, este collar vale de doce a quince mil francos...". Marcá con una X qué recurso se utiliza para introducir la voz del personaje:
2. Lectura CríticaConsigna 4. Seleccioná el tipo de narrador que relata esta historia:
[ ] A) Narrador protagonista (cuenta su propia vida en primera persona).
Consigna 5. Indicá si la siguiente afirmación sobre los sentimientos del protagonista es Verdadera (V) o Falsa (F):
Consigna 6. Analizá la ironía literaria del final del cuento: "Se volvió a casar al medio año. La segunda mujer -verdaderamente honrada- tenía un carácter insoportable y lo hizo sufrir mucho". Marcá la opción que mejor explica por qué este desenlace es irónico: [ ] A) Porque Lantin esperaba casarse con alguien rico y terminó casándose con una mujer pobre.
Consigna 7. Determiná qué aspecto de la cosmovisión burguesa sobre el dinero se critica en la actitud final del protagonista: [ ] A) El dinero permite comprar la felicidad verdadera y olvidar a los seres queridos.
3. Producción y NormativaConsigna 8. Elegí la opción que completa el texto respetando la correlación verbal correcta para la narración en pasado: Lantin __________ a su primera esposa con locura. Ella __________ una belleza angelical, pero una tarde __________ de frío y pocos días después, falleció." [ ] A) amó / tuvo / temblaba
Consigna 9. Marcá con una X a qué sustantivo reemplaza el pronombre destacado en negrita para mantener la cohesión textual: "Lantin tomó el collar de diamantes. Lo guardó rápidamente en su bolsillo." [ ] A) El pronombre "Lo" reemplaza a diamantes.
Consigna 10. Identificá cuál de las siguientes opciones es la transformación correcta a Voz Pasiva de la oración "El joyero examinó las piedras preciosas": [ ] A) Las piedras preciosas examinaron al joyero.
Consigna 11. Elegí la opción que une correctamente estas dos oraciones simples mediante una oración subordinada (usando un pronombre relativo), sin perder el sentido: Oraciones: La mujer tenía un carácter insoportable. / La mujer era verdaderamente honrada. [ ] A) La mujer, que era verdaderamente honrada, tenía un carácter insoportable.
Consigna 12. La siguiente oración presenta ambigüedad sintáctica: "Lantin observó al joyero con la lupa". Marcá qué opción resuelve la ambigüedad aclarando que es EL JOYERO quien tiene la lupa: [ ] A) Con la lupa en la mano, Lantin observó al joyero.
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